Expectativas que matan

Por Kelisa Hysenbegasi

This essay was selected as a winner for the Fall 2020 Essay Competition Concurso de Escritura Panoramas. 

Ingrid Escamilla tenía 25 años. Ana Paola tenía 13 años. Fatíma Aldrighett tenía 7 años. Jennifer M. tenía 5 años. Estos son los nombres y edades de unas pocas mujeres que fueron víctimas de feminicidio en México en el año 2020. En promedio, 10 mujeres mueren al día en México. Esta es la abominable realidad de una sociedad que prioriza los valores patriarcales y la agresión. Estos valores tienen un nombre, y se llama machismo.

Según el diccionario Merriam Webster, el machismo se describe como "un fuerte sentido de orgullo masculino: una masculinidad exagerada". Teniendo en cuenta esta definición, también es importante recordar que el machismo no es la única identidad de los hombres mexicanos, más bien es un rasgo tóxico que puede ser parte del hombre mexicano. La realidad detrás del machismo en México es mucho más profunda que su definición. El origen del machismo en México se remonta a los primeros días de la conquista y el colonialismo. Según Michael Hardin, profesor de la Universidad de Bloomsburg, el machismo fue el resultado de la conquista viciosa y violenta que plagó a los indígenas en el México actual. Fue una lucha de clases, una lucha misógina y una lucha por el control lo que llevó a esta noción de un hombre que necesitaba ser hipermasculino y agresivo. El modelo del machismo fueron los conquistadores.

Entonces, ¿cómo ha llevado este sentimiento de orgullo masculino a la muerte de cientos de mujeres cada año en México? Primero necesitamos examinar el feminicidio. El feminicidio es “el asesinato intencional de niñas y mujeres por niños y hombres porque las víctimas son niñas y mujeres” (Messerschmidt 2017). El feminicidio en México es rampante y, según la United Nations, México ocupa el puesto 16 en cuanto a tasas de feminicidios en el mundo. Ciudad Juárez en México ha estado bajo la atención internacional desde la década de 1990 por sus tasas desenfrenadas de feminicidio (Leal 2008). Ciudad Juárez parece ser el epicentro de donde comenzó el activismo contra el feminicidio en México con las primeras protestas que comenzaron en 1999. Ahora el activismo contra el feminicidio y el machismo ha llegado a muchas partes de México y se ha convertido en histórico en el año 2020. En 2020, en el día de las mujeres, activistas mexicanas salieron a las calles de México para protestar contra muchos problemas que se derivan de la misoginia, incluidos el feminicidio y la violencia doméstica. Un día después, el 9 de marzo, se realizó “Un día sin mujeres”. Esta fue una protesta en la que mujeres y niñas no iban al trabajo ni a la escuela, y se sugirió una realidad en que las mujeres no existían. Los activistas hicieron esto para recordarle a México la importancia de las mujeres en la sociedad (Leal 2008). Los motivos de estas protestas radica en las altas tasas de feminicidio y violencia doméstica que azotan a México. Todo esto se reduce a la expectativa cultural de los hombres de ser varoniles. El machismo juega uno de los papeles más importantes en las crecientes tasas de feminicidio en México.

Ciudad Juárez es un ejemplo de feminicidio porque es una ciudad única que engloba muchos aspectos del feminicidio en México. Según Mariana Berlanga Gayón, profesora de la Universidad Nacional Autónoma de México, Ciudad Juárez era una ciudad que empleaba a muchas mujeres. Este es un detalle importante porque las mujeres trabajadoras están directamente en contra de los principios del machismo, que ven el orgullo masculino como el sostén de la familia. El acto de feminicidio en Ciudad Juárez fue para enviar un mensaje a la trabajadora de que su desafío a las expectativas sociales establecidas por el patriarcado sería castigado. Esto es aún más evidente en las apáticas medidas tomadas contra el feminicidio a raíz de estos brutales asesinatos. Según Lourdes Godínez Leal, el sistema de justicia en México, desde la policía hasta los tribunales, falló a las víctimas del feminicidio en Ciudad Juárez. Esta fue una epidemia de asesinatos que las mujeres tuvieron que enfrentar solas. Estos asesinatos fueron para hacer una declaración contra las mujeres. Muchas víctimas de feminicidio fueron dejadas en las calles y exhibidas públicamente en Ciudad Juárez. Estos hechos por sí solos apuntan a expectativas culturales y sociales que permiten que sigan ocurriendo estos graves actos de violencia.

En todo el país no se investigan los hechos de violencia contra las mujeres. Tomemos por ejemplo el caso de Marianna Lima. Según Daniel Hernández, Marianna Lima era una mujer de 29 años que murió en 2010. Su esposo afirmó que Lima se había ahorcado, a pesar de que múltiples pruebas apuntaban a un homicidio. La policía se puso del lado del marido y dictaminó que la muerte de Lima fue un suicidio con poca o ninguna investigación. Durante los siguientes 5 años, la familia de Lima acudió a los tribunales para solicitar la reapertura del caso y una verdadera investigación. Durante 5 años, sus solicitudes fueron denegadas, a pesar de la asombrosa evidencia contra el esposo de Lima. Luego de esos 5 años, en 2016 la corte federal de México finalmente dictaminó que toda muerte violenta de una mujer debe ser investigada como feminicidio. Esta fue una decisión histórica, pero el hecho de que se necesitó 5 años para que se investigara la muerte violenta de mujeres como feminicidios muestra que algo profundamente arraigado en la cultura mexicana está en juego.

Según James W. Messerschmidt, la evidencia sugiere que los hombres que eventualmente cometen feminicidio en realidad se involucran en otras formas de abuso contra las mujeres, como violencia doméstica y agresión sexual contra sus parejas. En el caso de Marianna Lima, ella le había dicho a su madre que su esposo la había golpeado y violado y que ella quería dejarlo (Hernandez 2015). Curiosamente, Messerschmidt afirma que el feminicidio ocurre cuando un hombre tiene miedo de perder el control. Para el esposo de Lima, Marianna amenazando con dejarlo le hizo sentir como si estuviera perdiendo el control sobre ella. La asesinó con fría sangre por miedo a perder el control. El machismo juega un papel preponderante en este asesinato porque como alguien que era macho, el esposo de Lima no podía perder el control de "su mujer" sin perder su masculinidad. La necesidad de controlar y dominar es una fuerza impulsora del machismo y lo que lleva a muchos hombres a asesinar a mujeres que están saliendo del ciclo repetitivo de dominación.

La Asociación Estadounidense de Sociología afirma que muchos feminicidios en México, específicamente los de Ciudad Juárez, son el resultado de políticas económicas y políticas en general. Si bien este argumento tiene una base fuerte y hechos sólidos, no se da cuenta de que el machismo es lo que ha preparado el escenario para estas políticas económicas y políticas. Una sociedad que espera el liderazgo y la dominación masculina es una sociedad que establecerá políticas que afectarán desproporcionadamente a las mujeres de manera negativa y beneficiarán a los hombres. La Asociación Estadounidense de Sociología afirma que la diversidad de la fuerza laboral en Ciudad Juárez fue un factor motivador para la muerte de cientos de mujeres, pero lo que se olvidan de considerar es que solo en una sociedad impregnada de misoginia y machismo tóxico, las mujeres serían asesinadas por tener un trabajo. Las políticas que ponen en peligro a las mujeres solo existen por una sociedad que valora el machismo.

La afirmación de que el machismo es la fuerza impulsora del feminicidio en México es una afirmación audaz, pero está respaldada por pruebas. La Universidad de Georgetown, en asociación con el Instituto de Investigación para la Paz de Oslo, publica anualmente un Índice de Mujeres, Paz y Seguridad que mide el bienestar de las mujeres en la sociedad de diferentes países. En este índice, México ocupa el puesto 103 en bienestar de las mujeres. Por otro lado, Noruega ocupa el primer lugar. Existe una gran disparidad entre estos países, pero la mayor disparidad radica en los roles de la masculinidad en sus respectivas sociedades.

Hofstede Insights es una empresa que ayuda a las compañías a volverse verdaderamente globales al capacitar a las corporaciones sobre cómo los lugares de trabajo están influenciados por la cultura. El profesor Geert Hofstede, propietario de Hofstede Insights, creó un modelo en el que analiza seis características dimensionales de la cultura en diferentes países. En este modelo, México y Noruega obtienen puntuaciones significativamente diferentes, pero su mayor diferencia es la masculinidad. La masculinidad de Noruega se califica con un 8, mientras que México se califica con un gran 69. La masculinidad de Hofstede se define como una cultura que se centra más en la asertividad y la dominación que coincide con las expectativas sociales del machismo. Suzanne H. Lease, que es psicóloga, también afirma que, en general, los hombres noruegos obtienen resultados más bajos en las medidas de ideología masculina. Esto, junto con la evidencia de que Noruega es uno de los países más seguros para que las mujeres residan, apunta a una correlación entre la violencia contra la mujer y una cultura que se enorgullece de su masculinidad. La evidencia está clara, existe una correlación positiva entre las altas tasas de masculinidad y el feminicidio.

La realidad es que tenemos que mejorar las condiciones de vida de las mujeres en México . Miles de mujeres han protestado solo este año para obtener justicia para sus hijas, hermanas e incluso madres que han sido víctimas de feminicidio. La expectativa social del machismo debe llegar a su fin porque solo está dañando a las mujeres y conduciendo a su desaparición final. En lugar de una expectativa de machismo, es necesario adoptar una expectativa de solidaridad y paz. Debemos respetar la vida de Ingrid Escamilla, Ana Paola, Fatíma Aldrighett, Jennifer M., Marianna Lima y miles de personas más que han muerto por la obsoleta noción del machismo. Los hechos son tan claros como siempre. La expectativa social del machismo es una fuerza impulsora detrás del feminicidio. Esta es una expectativa que mata.

 

Kelisa Hysenbegasi is majoring in psychology with a Spanish minor. She has always been interested in learning new languages, and Spanish will be her third after Albanian and English. After she masters the Spanish language, she would like to go on to learn Arabic. A personal goal of hers is to become a polyglot and travel the world to use her language skills. 


Referencias

A Global Gendered vision of Necropolitics: The Femicides in Ciudad Juárez, Mexico. (2013). Conference Papers -- American Sociological Association, 1–21.

Gayón, M. B. (2015). El Espectáculo De La Violencia en El México Actual: Del Feminicidio Al Juvenicidio. Athenea Digital (Revista de Pensamiento e Investigación Social)15(4), 105–128. https://doi-org.pitt.idm.oclc.org/10.5565/rev/athenea.1556

Hardin, M. (2002). Altering masculinities: the Spanish conquest and the evolution of the Latin American Machismo. International Journal of Sexuality & Gender Studies7(1), 1–22.

Hernandez, D. (2015, March 27). All Female Murders Must be Seen as Possible Femicides, Rules Mexico Supreme Court. Vice.Com. https://www.vice.com/en/article/a38xbz/all-female-murders-must-be-seen-a...

Hofstede Insights. (2020). National Culture. https://hi.hofstede-insights.com/national-culture

Leal, L. G. (2008). Combating Impunity and Femicide in Ciudad Juárez. NACLA Report on the Americas41(3), 31–33. https://doi-org.pitt.idm.oclc.org/10.1080/10714839.2008.11725408

Lease, S. H., Montes, S. H., Baggett, L. R., Sawyer, R. J., Fleming-Norwood, K. M., Hampton, A. B., Ovrebo, E., Çiftçi, A. ş., & Boyraz, G. (2012). A Cross-Cultural Exploration of Masculinity and Relationships in Men From Turkey, Norway, and the United States. Journal of Cross-Cultural Psychology44(1), 84–105. https://doi.org/10.1177/0022022111432293

machismo. (2020). The Merriam-Webster.Com Dictionary. https://www.merriam-webster.com/dictionary/machismo

Messerschmidt, J. W. (2017). Masculinities and Femicide. Przeglad Socjologii Jakosciowej13(3), 70–79.

The Women, Peace, and Security Index: A Global Index of Women’s Wellbeing. (2020). Human Rights Documents Online, 1. https://doi.org/10.1163/2210-7975_hrd-0165-20180006

 

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