La historia de la esterilización forzada de las latinas en California y sus implicaciones en la inferioridad de las mujeres

By Alyssa Smith

La salud reproductiva es definitivamente un aspecto esencial del bienestar mental y el logro de la igualdad de género. Sin embargo, desafortunadamente la violencia obstétrica y la esterilización forzada siguen siendo una práctica en países de todo el mundo. Específicamente, en los Estados Unidos, la violencia obstétrica y esterilización forzada han sido un problema importante en California durante muchos años. En el siglo XX, de los 32 estados que tenían leyes de esterilización eugenésica, California era el estado con las tasas más altas. Esterilización forzada es un procedimiento de esterilización, como la ligadura de trompas, que se realiza sin el consentimiento informado del paciente (Bi & Klusty, 2015). En estos casos, la autonomía completamente se disminuye. También, el artículo que leímos en la clase, “California Once Targeted Latinas for Forced Sterilization”, tiene mucha información sobre la historia. En 1942, una joven de 16 años llamada Iris fue internada en una institución de California y fue esterilizada (Novak & Lira, 2018). Desafortunadamente, ella no era la única. En la primera mitad del siglo XX, alrededor de 60,000 personas fueron esterilizadas bajo los programas de eugenesia de los Estados Unidos (eugenesia incluye las leyes que permiten la esterilización para mejorar la genética de la población humana). Sin embargo, California guiaba a la nación en estos esfuerzos. Entre principios de la década de 1920 y 1950, 20,000 personas fueron esterilizadas en instituciones estatales de California para enfermos mentales y discapacitados (Novak & Lira, 2018). Además, muchas de estas personas eran inmigrantes. Entonces, ¿por qué las esterilizaciones forzadas son tan comunes entre las minorías, y por qué son los grupos objetivos? Esterilización forzada contra las latinas en California es un gran problema y solo exacerba el problema de la desigualdad de género debido a la inferioridad y la discriminación de estas mujeres.

Primero, la discriminación racial es una de las principales causas de esterilización forzada de las latinas. Muchos profesionales, debido a los principios de la eugenesia, realizan esterilizaciones forzadas de aquellos que creen que no son adecuados para reproducirse. En los ojos de estos profesionales, las latinas son estas personas. Según la revista Smithsonian, los políticos contemporáneos y los oficios estatales describen a los mexicanos y sus descendientes como menos inteligentes, inmorales, “hiperfértiles” y con inclinaciones criminales (Novak & Lira, 2018). También, las esterilizaciones forzadas se realizan en los casos donde el bebé está fuera del matrimonio (Jindia, 2020). Es muy horroroso. Además, algunos oficios creen que ellos son "inmigrantes de tipo indeseable" (Novak & Lira, 2018). En un estudio publicado en 2018, los profesionales analizaron las esterilizaciones recomendadas entre los años 1919 y 1953 en California. De estas personas, la gran mayoría eran latinos. De hecho, los hombres latinos tenían un 23% más de probabilidades de ser esterilizados que los hombres no latinos. Aún más inquietante, las mujeres latinas tenían un 59% más de probabilidades de ser esterilizadas que las mujeres no latinas (Novak & Lira, 2018). Esto no solo muestra que hay discriminación contra los latinos, pero también muestra que hay desigualdad de género debido a las mayores tasas de esterilización de las mujeres latinas. Según los documentos de varios médicos, pensaban que los hombres latinos eran delincuentes, mientras que las mujeres eran vistas como sexualmente desviadas. Además, algunos médicos pensaron que estuvieron haciendo un favor a la sociedad al eliminar a los niños indeseables para que el problema de la pobreza se resolvería (Novak & Lira, 2018). Ellos también pensaron que fue posible mejorar la población a través de “selective breeding”, y esto incluyó la eliminación de los hijos de las latinas (Lawson, 2018). Parece muy loco, ¿verdad? Desafortunadamente, las historias como esta no eran infrecuentes.

Un documental de 2020 en Netflix, llamado Belly of the Beast, muestra la historia de esterilizaciones forzadas de California. Este documental fue filmado a lo largo de siete años y expone específicamente las esterilizaciones contra las mujeres en las cárceles de California. Kelli Dillon es una de estas mujeres. Le dijeron a Kelli que ella necesitó cirugía para tratar un quiste ovárico, así que ella tuvo una histerectomía. Ella no fue consciente del procedimiento hasta que su abogado (no los médicos) le informó que nunca tendría hijos. Aunque Kelli no es latina, ella es negra. Esto muestra que las leyes de California desproporcionadamente afectaban a las minorías. De hecho, la película analiza cómo la mayoría de los casos (más de 1,400 entre 1997 y 2013) de esterilización forzada en estas cárceles involucraron a las mujeres negras o latinas. Para empeorar las cosas, había leyes federales y estatales que prohibían el uso de fondos federales para esterilizaciones. Sin embargo, el estado de California pagó a los médicos con fondos estatales ($150,000) para realizar las esterilizaciones. Es muy triste que California quisiera violar el cuerpo de una mujer y utilizó fondos estatales cuando no hubo fondos federales disponibles.

Similarmente, otro documental de 2016 llamado No Más Bebés cuenta la historia de mujeres latinas que se unieron en una demanda, Madrigal v. Quilligan, por sus esterilizaciones forzadas en un hospital de Los Ángeles en las décadas de 1960 y 1970 (Montgomery, 2016). La película sigue a las mujeres que hablan español quienes, cuando estuvieron en trabajo de parto y esperaron una operación de cesárea, fueron obligadas a firmar formularios que permitieron a los médicos esterilizarlas por ligadura de trompas, aunque estas mujeres no entendieron de qué esto significa. Además, les dijeron a ellas que sus bebés podrían morir si no firmaron los papeles (Pacatte, 2016). Una de estas mujeres, Melvina Hernández, tenía solo 23 años. De hecho, ella dijo que no supo que fue esterilizada hasta cuatro años después (Montgomery, 2016). Desafortunadamente, la demanda fue sin éxito, y los doctores en el caso no creen que hicieron nada malo. Esto es extremadamente alarmante, pero muestra lo que puede ocurrir en una sociedad patriarcal cuando nadie se preocupa sobre la justicia reproductiva (Pacatte, 2016). También, es un buen ejemplo de la inferioridad de las mujeres latinas porque ellas no pueden hablar por ellas mismas. Otras personas tienen el control de ellas, que no está bien. Otro tema importante para discutir sobre las esterilizaciones forzadas es el impacto que tienen en la imagen que las mujeres tienen de ellas mismas.

Imagina que usted es una mujer embarazada que va a dar a luz. Le dice que guarda silencio cuando grita durante el trabajo de parto, o usted se obliga a permanecer desnuda durante el parto, sin tener en cuenta su privacidad. Alternativamente, en el contexto de la esterilización forzada, imagina que usted es una chica latina quién le dice que nunca podrá tener hijos debido a una esterilización que se hizo sin su consentimiento. Es muy alarmante y triste. La esterilización forzada, y cualquier tipo de violencia obstétrica, es una forma de controlar el cuerpo de la mujer y hacerla sentir inferior, sin autonomía corporal. “…ginecología como una disciplina fundada en la creencia que la menstruación, la gestación y la menopausia, eran factores claves que daban cuenta de la naturaleza de la mujer. Esta división basada en el dimorfismo sexual, no sólo consideró a la mujer como un ser inferior, sino también como un ser destinado por su biología a la reproducción y al cuidado de los niños” (Salgado & Díaz, 2019). Esto llevó a la creación de estereotipos en torno a las mujeres y sus limitadas posibilidades en la sociedad. Las prácticas sociales permiten el poder y la autoridad sobre las mujeres, así como los comportamientos que controlan su cuerpo y sus acciones, en entornos médicos.

Al permitir la medicalización del cuerpo, la capacidad reproductiva de la mujer se controla. Debido a que muchos partos ahora son en hospitales con la atención constante de profesionales médicos, una mujer experimenta su embarazo a través de sus médicos. De hecho, el artículo que leímos en la clase habla sobre cómo el cuerpo de la madre es una máquina defectuosa y los médicos profesionales rescata y produce al bebé. “Es así, como la conducta de los profesionales hacia la mujer se torna paternalista, mientras que la mujer se convierte en sujeto pasivo en la toma de decisiones sobre su cuerpo, debiendo ‘colaborar’ en todo momento con lo que decide el equipo profesional de forma unilateral” (Salgado & Díaz, 2019). Este tratamiento puede generar mucho estrés en estas mujeres latinas, lo que puede causar depresión, ansiedad y otros problemas de salud mental. Como resultado, muchas mujeres latinas pueden optar por evitar los servicios de atención médica o el acceso a tratamiento médico debido al miedo. Esto puede causar tasas de mortalidad más altas y embarazos peligrosos, por ejemplo. Es un ciclo continuo y violento. Para mí, no puedo imaginar cómo estas experiencias son para las mujeres, especialmente las mujeres latinas que ya enfrentan la discriminación en todos los aspectos de sus vidas.

Muchas cosas necesitan cambiar para mejorar las experiencias para las latinas en los Estados Unidos, específicamente en California. Primero, la educación necesita cambiar. Hay discriminación en la atención de la salud que conduce a resultados de salud deficientes y una menor calidad de la atención. Muchos profesionales tienen actitudes hacia grupos que ni siquiera son conscientes de. “…todas aquellas predisposiciones que los profesionales de la salud adquieren durante su formación en escuelas y facultades, a través de los rígidos sistemas de jerarquías, castigos y etiquetas—entre ellas de clase y de género—que reciben y que experimentan durante ese tiempo, como parte integral de su educación profesional” (Salgado & Díaz, 2019). En la escuela, a muchos profesionales médicos se les enseña a tratar a las personas diferente según su raza. Por ejemplo, los latinos a menudo son vistos como “noncompliant” y participando en conductas de riesgo. Como resultado, muchos latinos son silenciados y piensan que estas acciones son normales. El hecho de que muchas mujeres piensan que no poder opinar o hacer decisiones sobre su propio cuerpo en la medicina es extremadamente horrible.

Segundo, más leyes en California se necesitan. Aunque proyectos de ley han aprobado que permiten una compensación (hasta $25,000) para aquellos que han sido afectados por la esterilización forzada, eso no es suficiente. Por ejemplo, un proyecto de ley llamado SB 1190 se aprobó en 2018 en California y reconoce la injusticia que muchas mujeres latinas enfrentaban durante todos los años (Lawson, 2018). Por supuesto, esto es un paso en la dirección correcta. Sin embargo, SB 1190 no reconoce a aquellas mujeres que sufrieron esterilizaciones forzadas mientras estaban en la prisión o las mujeres inmigrantes que no entendieron los procedimientos (como la ligadura de trompas) mientras dieron a luz en un hospital de Los Ángeles (Lawson, 2018). No podemos simplemente dar dinero a la gente por lo que ocurrió y esperar que el problema se soluciona. Además, necesitamos crear conciencia sobre este tema. Honestamente, yo no sabía mucho al respecto antes de que aprendimos más en la clase. Es un tema extremadamente importante y nosotros, como una sociedad, debemos reconocer que ha sido un problema constante durante mucho tiempo. Necesitamos defender a estas mujeres latinas y hacer responsable a California (y cualquier otro estado que permita la esterilización forzada). En el pasado, California no veía la esterilización forzada como un castigo – la veía como una forma de mejorar la aptitud de una población. Sin embargo, la esterilización forzada debe ser un castigo en todos los casos.

Aunque han habido muy pocas esterilizaciones forzadas en California en la historia reciente, eso no significa que la lucha por la igualdad reproductiva se termina, porque todavía hay muchos casos en los que las mujeres latinas son discriminadas en obstetricia, por ejemplo a través de las barreras del idioma, la mala calidad de la atención, la falta de la competencia cultural y más. Al asegurarnos de que se escuchan las voces de las mujeres latinas, podemos reconocer la importancia de la autonomía corporal y dar los pasos necesarios hacia la justicia reproductiva. Las mujeres latinas enfrentan la interseccionalidad – ellas son discriminadas por ser mujeres y porque son latinas. Ellas nunca deben estar en esta posición de inferioridad debido al racismo, la discriminación y la misoginia de la sociedad.

 

Alyssa Smith is a senior at the University of Pittsburgh majoring in Natural Sciences with minors in Chemistry and Hispanic Language and Culture. Alyssa planned to study abroad for five weeks during the summer of 2019 in San José, Costa Rica, but this was unfortunately cancelled due to COVID-19. However, she plans to go on a service trip once the pandemic subsides. Alyssa is pursing the pre-medicine track, and upon graduating, she plans to move to Colorado for a gap year before attending medical school.


Bibliografía

Bi, S., & Klusty, T. (2015, October). Forced Sterilizations of HIV-Positive Women: A Global Ethics and Policy Failure. AMA Journal of Ethics. Retrieved April 14, 2021, from https://journalofethics.ama-assn.org/article/forced-sterilizations-hiv-positive-women-global-ethics-and-policy-failure/2015-10

Jindia, S. (2020, June 30). Belly of the Beast: California's Dark History of Forced Sterilizations. The Guardian. Retrieved April 14, 2021, from https://www.theguardian.com/us-news/2020/jun/30/california-prisons-forced-sterilizations-belly-beast#:~:text=From%201909%20to%201979%2C%20under,had%20children%20out%20of%20wedlock.

Lawson, K. (2018, August 18). California's Dark History of Forcibly Sterilizing Latinas. Vice. Retrieved April 14, 2021, from https://www.vice.com/en/article/gy339b/california-forced-sterilizations-latina-women-history

Montgomery, D. (2016, January 10). Sterilized Against Their Will in a Los Angeles Hospital: Latinas Tell the Story in a New Film. The Washington Post. Retrieved April 22, 2021, from https://www.washingtonpost.com/news/arts-and-entertainment/wp/2016/01/10/sterilized-against-their-will-in-a-los-angeles-hospital-latinas-tell-the-story-in-a-new-film/

Novak, N. L., & Lira, N. (2018, March 22). California Once Targeted Latinas for Forced Sterilization. Smithsonian Magazine. Retrieved April 14, 2021, from https://www.smithsonianmag.com/history/california-targeted-latinas-forced-sterilization-180968567/

Pacatte, R. (2016, February 01). Documentary on Forced Sterilization of Latina Women is a Must-See in Election Year. National Catholic Reporter. Retrieved April 22, 2021, from https://www.ncronline.org/blogs/ncr-today/documentary-forced-sterilization-latina-women-must-see-election-year

Salgado, F., & Diaz, M. (2019, April). Violencia obstétrica y de género mediante la medicalización del cuerpo femenino. Revista Latitinoamericana de Estudios Sobre Cuerpos, Emociones y Sociedad. Retrieved April 14, 2021.

 

 

About Author(s)