Los cambios en la lengua española debido al internet y las redes sociales

September 23, 2019

No debería ser una idea sorprendente que el lenguaje español de hoy en día es muy diferente al lenguaje que hablaba Miguel de Cervantes hace muchos años. Esto se debe al hecho de que todos los idiomas están vivos, siempre en un proceso de cambio. Es la regla lingüística general que en el pasado ocurría durante siglos pero que ahora parece acelerarse. Cada avance tecnológico que ha unido grupos de personas con un lenguaje común ha tenido un gran impacto en el desarrollo del lenguaje. Por ejemplo, la invención de la imprenta revolucionó el sistema de escribir de algunas lenguas europeas y contribuyó a la estandarización de las mismas. Con el desarrollo reciente del Internet, la lengua diaria ha cambiado alrededor del mundo a causa de las redes sociales y los mensajes de texto. Muchas lenguas mundiales tienen su propio ciberlenguaje que se convierten en una manera de expresión legítima. Hay evidencia de este ciberlenguaje en la ortografía y el estilo de escribir de estudiantes, y es posible que tendrá efectos importantes para el español en el futuro.

            La ortografía española desarrolló del sistema escrito del latin en algunas etapas. En el siglo XIII el español castellano, que se originó del centro de España, fue estandarizado. Solo las grafías fueron regularizadas pero en el Siglo de Oro durante los siglos XV y XVI, la gente empezó hablar de las diversas formas de la ortografía, la puntuación y la acentuación. En el siglo XVIII la Real Academia Española nació y creó unas normas para estandarizar la lengua y “alcanzar la homogeneidad de la escritura castellana” (Molina Barthe 2). El lema de la Academia es “limpia, fija y da esplendor”, objetivos que ayudan al reconocimiento y buen funcionamiento del lenguaje. Todavía usamos estas normas en situaciones profesionales, pero la tecnología de comunicación nos ha dado otras maneras de transmitir información. Ahora tenemos tabletas, ordenadores y teléfonos móviles con aplicaciones de mensajería instantánea que permiten que todo el mundo mande y reciba información rápida e inmediatamente. Por lo tanto, los usuarios de estas plataformas sacrifican las normas de la Academia y asumen formas simplificadas de la lengua para expresarse. La regla es que si se entiende, no es incorrecto. El contenido del mensaje es más importante que la manera en que está expresado. No obstante, cualquiera que usa el Internet sabe que los usuarios de estas aplicaciones no simplifican aspectos de la lengua aleatoriamente. Al contrario, hay un sistema lógico de estos cambios. Generalmente, las tildes están ignoradas porque puede ser más difícil escribirlas con el teclado estándar de muchos aparatos. Otras características del ciberlenguaje incluyen el uso de la onomatopeya e interjecciones, abreviaturas, siglas y anglicismos.

            La onomatopeya se usa para expresar sentimientos que se expresan en la vida real con sonidos que no son palabras. La onomatopeya expresa emociones en una manera acortada que normalmente necesitaría muchas palabras para expresar. Unos ejemplos de la onomatopeya en la lengua de la tecnología son mmm (interés o duda), ñam (agrado de una comida deliciosa), y buf (fatiga o desinterés). Ningunas de estas palabras tienen artículos en el diccionario de la Real Academia Española. La onomatopeya forma parte del lenguaje que no está reconocida por la Academia, pero que está usada por muchos hispanohablantes en la lengua escrita y oral. Hay varios tipos de abreviación que la gente usa cuando manda mensajes. Algunas personas dicen que estos tipos están destruyendo el español. La aféresis es la pérdida de sonidas al comienzo de una palabra, como en las palabras toy (estoy) y stas (estás — nota que en este ejemplo y algunos de los siguientes la tilde está eliminada también). El apócope es el opuesto: la pérdida de sonidas al fin de la palabra como en profe (profesor), cole (colegio), insti (instituto) y finde (fin de semana). Más irregular que la abreviación, sin embargo, es la apropiación de palabras inglesas como plis, love, yeah y kisses, la mayoría de las cuales han mantenido sus ortografías ingleses. Esta fuerte influencia del inglés ha prestado al español muchas palabras que algunos académicos consideran “barbarismos” (Devís, p. 79), especialmente en países de América Latina. Devís también remarca que hay organizaciones en esta región y en los E.E.U.U. que se dedican a “ayudar al español a liberarse del excesivo peso del inglés” (p. 79). Para estos académicos, los anglicismos son parte de una jerga que amenaza al lenguaje puro del español con cambios radicales.

            Sin embargo, según un análisis de 2016 por Judith Molina Barthe de la Universitat de Girona, no evolucionamos, sino “volvemos a los principios de la escritura”. Al principio, abreviamos palabras y usamos todas letras mayúsculas como usamos hoy frecuentemente en mensajes de texto. Por eso, se puede decir que volvemos a la forma original de la lengua escrita y no creamos algo realmente nuevo. Los lingüistas que se especializan en la manera en que los idiomas cambian con el tiempo dicen que a menudo los lenguajes cambian de formas complicadas a formas más sencillas. Parece que el español no es una excepción. Una encuesta de 2013 realizada en la ciudad de La Dorada Caldas en Colombia nos da razones posibles de estos cambios de la lengua, particularmente la mala ortografía en los chats. De los estudiantes preguntados, 89% dijeron que escribían con errores intencionalmente. Es decir que, para ellos, era “un acto de rebeldía, de originalidad, de creatividad o de sencillez” (Rojas Salazar, p. 443). Heidy Robles, una investigadora de la Universidad del Norte en Barraquilla dice que muchos estudiantes utilizan el lenguaje del chat para ahorrar tiempo.

            Hay ventajas y desventajas de usar el ciberlenguaje. Por un lado, es una herramienta social que permite a los jóvenes formar relaciones con un lenguaje común. Con esta manera de comunicar, es más fácil hablar con otros rápidamente en todo el mundo. Y, claro, es imposible para una lengua de evitar los cambios de nuevas generaciones. No obstante, por otro lado, usar un registro informal en un ambiente formal puede tener resultados desafortunados. El lenguaje formal en este caso es el lenguaje que se utiliza en situaciones que requieren un protocolo. Es decir que se debe tener una buena ortografía, una gramática correcta y una estructura correcta de las oraciones. Estudiantes utilizan el lenguaje formal en casi todas las situaciones en que necesitan escribir. El lenguaje informal es el opuesto — los hablantes no siguen todas las reglas de la lengua formal sino la utilizan con libertad. Informal no quiere decir obsceno u ofensivo. Se utiliza con amigos o en situaciones donde la comunicación de ideas es más importante que la manera en que están expresadas.

            Rojas Salazar dice que el uso del ciberlenguaje — una lengua informal — en contextos formales es lo que puede ser desafortunado para los estudiantes. Hay una influencia de este tipo de lengua en la escritura formal de estudiantes, y la mezcla de registros podrá ser un problema si los profesores no les enseñan a separarlos. Según el autor del artículo, aprender como separar los registros es importante para que puedan utilizar ambos con éxito en sus diferentes contextos. Lo que Rojas Salazar no tiene en cuenta es que es difícil precisar las fronteras entre registros. El registro cambia según el ambiente y la gente a quienes se habla, y a menudo los registros formales y informales se mezclan. Aún los profesionales, que normalmente deben usar el lenguaje formal en muchos contextos, crean jergas que funcionan como tipos de lenguajes informales. Se usan formas de escritura que no son estándar para expresar ideas con exactitud y rapidez. Sin embargo, no se dice que estos profesionales o sus jergas están destruyendo el español.

            Con respecto a la idea de que los anglicismos del ciberlenguaje amenazan a la pureza del español, es una idea que falta la perspectiva lingüística histórica. Todas las lenguas romances, incluso el español y otros idiomas del mundo han robado elementos léxicos de otras lenguas. El español contiene palabras de todas las lenguas romances y de origen africano, árabe, vasco y nativo americano. Por lo tanto, defender el español contra la influencia de palabras inglesas relacionado con la tecnología es poco realista, especialmente con el gran alcance geográfico del español en el mundo. No es posible evitar el préstamo de palabras de otras lenguas. Es comprensible que algunos hispanohablantes son preocupados con el estado de su lenguaje. El lenguaje es parte de la cultura, y nadie quiere que su cultura sea amenazada por otra cultura. No obstante, el español no va a ser destruido por el ciberlenguaje — la formación de esta jerga es un proceso normal del cambio lingüístico que todavía se está desarrollando.

REFERENCES

  1. Barthe, Judith Molina. . (May 2016). ""La evolución de la ortografía española desde los inicios hasta hoy." ". Universitat de Girona: UdG Digital Repository.
  2. Devís, Amparo. . (2004). ""El español en la red: ¿destrucción o reforma del lenguaje?"". Centro Virtual Cervantes.
  3. Marín, Juan Martínez. (1992). ""La ortografía española: perspectiva historiográfica."". Centro Virtual Cervantes.
  4. Salazar, Marcelino Rojas. (2018). ""La influencia del chat en la escritura de los estudiantes." ". Desde el Sur. 9, 433-45.
  5. Uribe Quintero, Claudia Patricia. . (2015). "¿Por que los estudiantes no tienen buena ortografía?". Universidad del Tolima: Repositorio Institucional Universidad del Tolima .

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Maggie Durwald
Maggie Durwald is a junior at the University of Pittsburgh majoring in Linguistics and French.