Mirar Morir

April 27, 2016

El asfalto del estacionamiento 4 del Centro Cultural Universitario todavía estaba tibio por el inesperado sol que asomó su faz en el Distrito Federal durante martes 20 de octubre. Hacia las ocho de la noche, sobre ese mismo asfalto universitario, decenas de personas se fueron acomodando lo mejor posible para presenciar el estreno del documental Mirar morir. El ejército en la noche de Iguala. Quien haya seguido la discusión en redes sociales sobre el docudrama La noche de Iguala de Jorge Fernández Menéndez intuía que lo que veríamos no era solamente un estreno cinematográfico, sino el intento honesto y solidario de vencer la propaganda, la mentira y la desinformación.

El intento no fue sencillo. El periodista Témoris Grecko, uno de los guionistas del documental, mencionó a modo de broma que las últimas correcciones al documental se habían hecho de camino al estreno. Mencionó que la intención de hacerlo a contra reloj era que pudiera ser presentado en el DocsDF. Pau Monteagud, director artístico del festival, confirmó esto, pero agregó que a veces es necesario apoyar este tipo de proyectos de “cine de emergencia” porque son necesarios para la sociedad. Y me pregunto: ¿qué puede ser más necesario que seguir generando reflexión sobre uno de los acontecimientos más terribles de la historia contemporánea mexicana?

Pero pareciera que hay quien quiere apagar la reflexión como si se tratara de una aparato de televisión de esos que está regalando SEDESOL. Sobre todo porque las dosis de soma televisivo en conjunto con las amenazas y la represión no han sido suficientes para acallar la indignación acumulada desde el 26 de septiembre del año pasado y que lleva pedazos descarnados de otras muchas rabias y tristezas con otros marcadores geográficos como pueden ser Allende o San Fernando. La indignación se sublevó cuando el informe del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) sobre lo ocurrido en Iguala nos puso de manifiesto algo que ya sabíamos por otros casos: el gobierno gasta más esfuerzo en mentirnos que en investigar.

En vez de dedicar recursos a la recién creada Fiscalía Especializada de Búsqueda de Personas Desaparecidas, todo parece indicar que una fuerte suma de dinero fue designada para que Jorge Fernández Menéndez y Raúl Quintanilla hicieran una versión cinematográfica de la infausta conferencia de prensa de Murillo Karam. Es una escalafón más en el esfuerzo gubernamental que apuesta al olvido, a “superar” lo acontecido, a que aceptemos que fue “otro” caso aislado. Es un “ya chole” tamaño monumental para todos los que queremos saber qué fue lo que sucedió la madrugada del 26 de septiembre y dónde están los estudiantes.

Por fortuna Mirar morir salió justo a tiempo para hacer de contrapeso ético a la propaganda. Cuando lo terminé de ver no pude evitar recordar el documental Cerode Francesco Trento y Franco Fracassi que desmontan las investigaciones de la 9-11 Comission Report. Lo maravilloso de Cero es que no se atreve a decir que fue lo que sucedió el 11 de septiembre de 2001, pero si dicen qué fue lo que no pasó. Exactamente eso logra el documental realizado por los miembros de los colectivos “Ojos de perro contra la impunidad” y “Cuadernos de doble raya”: decirnos que fue lo que no sucedió esos dos días.

Para eso recurren a una investigación periodística exhaustiva, a los testimonios de algunos sobrevivientes, al reporte del GIEI y a la opinión de expertos. Toda esta investigación es contrapuesta con las declaraciones de autoridades gubernamentales como el entonces procurador Murillo Karam, el Secretario de Gobernación Osorio Chong y el General Cienfuegos. El resultado es un desfile interminable de mentiras e inconsistencias que logran un goteo de bilis constante en el espectador y un aumento en las ganas de tomar el primer vuelo fuera del país.

Me dio gusto ver a activistas, periodistas y académicos reunidos y citados en un mismo documental. Siempre he creído que tenemos que cerrar ese hiato entre academia, periodismo y defensa de derechos humanos, y el documental lo logra maravillosamente. Como espectador, agradezco el esfuerzo de los realizadores y espero que el trabajo pueda encontrar diversas salidas para que la información llegue a más gente y pueda sepultar en la infamia el docudrama propagandístico y para que siente un precedente para otros casos.

About Author(s)

Alejandro Vélez Salas
Alejandro is the editor in chief of Nuestra Aparente Rendición's webpage (http://nuestraaparenterendicion.com/). He has a BA in Political Science from Instituto Tecnológico Autónomo de México and a PhD in Humanities form Universitat Pompeu Fabra. He just finished a postdoctoral fellowship at Universidad Autónoma Metropolitan-Xochimilco. His research interests are: enforced disappearance, surveillance studies, terrorism, 9-11 studies, genocide and public security.