La Democracia Argentina 32 Años Después: Reglas, Patrones y Tendencias

April 27, 2016

El 10 de diciembre próximo la democracia argentina cumple 32 años, constituyendo este período iniciado en 1983 el de más larga duración y estabilidad. A lo largo de este tiempo ha debido sortear innumerables desafíos y dificultades,  mereciendo ser destacados entre otros la crisis militar de 1987/1990, la crisis económica de 1989/1990 y la más reciente crisis institucional y social del año 2001/2002; todas estas pruebas fueron en mayor o medida superadas de manera satisfactoria.1

En este prolongado ciclo a lo largo del cual las reglas de juego de la democracia argentina se han constituido en “the only game in town”, la política desde 1983 hasta nuestros días ha estado caracterizada al menos por cinco “reglas fundamentales”:

  1. Ningún gobernador de la provincia de Buenos Aires ha logrado acceder, por medio de la competencia electoral, a la primera magistratura de la Nación.
  2. Aquellos candidatos que culminan en segundo lugar en una elección presidencial tienden a perder protagonismo o relevancia política en el período posterior a la contienda electoral.
  3. Las terceras fuerzas se han visto imposibilitadas de llegar a la conducción política del estado a través de elecciones libres, competitivas y transparentes a nivel nacional.
  4. Ningún gobierno de signo no-peronista ha podido culminar el mandato fijo establecido por la constitución argentina.
  5. El que nace para intendente del conurbano bonaerense o el interior de la provincia de Buenos Aires nunca (o casi nunca) llega a gobernador del distrito.

Respecto de la “Regla n° 1” han sido testimonio de ello, Alejandro Armendáriz (1983-1987), Antonio Cafiero (1987-1991), Carlos Ruckauf (1999-2001), Felipe Solá (2001-2007) y Daniel Scioli (2011-2015). En el caso de Eduardo Duhalde (1991-1999), el mismo ha sido electo por la Asamblea Legislativa para finalizar el mandato de Fernando De La Rúa en medio de la crisis del año 2001. Ninguno de ellos en consecuencia logró quebrar aquello que el escritor Álvaro Abós denominó como “la maldición bonaerense”.3

En relación a la “Segunda Regla”, los casos de Ítalo Luder (1983), Eduardo Angeloz (1989), José Octavio Bordón (1995), Elisa Carrió (2007) y Hermes Binner (2011) son sumamente emblemáticos, siendo excepción a esta regla los casos de Eduardo Duhalde (1999), elegido por la Asamblea Legislativa para finalizar el mandato de Fernando De La Rúa en medio de la crisis del año 2001, y Néstor Kirchner quien, siendo derrotado en primera vuelta en las elecciones presidenciales del año 2003 por defección de su contrincante Carlos Menem para competir en el ballotage, fue finalmente consagrado como presidente de la República. 

Es incierto el futuro político del derrotado candidato del Frente para La Victoria Daniel Scioli (2015), en la medida en que su construcción política a lo largo de los años ha carecido de una base territorial propia. Este debilidad lo pone claramente en desventaja respecto de otros potenciales aspirantes a la sucesión al interior del peronismo, como Sergio Massa José Urtubey e incluso quizás la propia Cristina Fernández de Kirchner4 y por lo tanto pone en cuestión su condición de líder con proyección hacia el año 2019. 

La “Tercera Regla” se ha visto ampliamente confirmada con los ejemplos del Partido Intransigente (PI), la Unión del Centro Democrático (UCD), Acción por la República (AR), y Afirmación para una República de Iguales (ARI). En el caso del Frente por un País Solidario (FREPASO), esta agrupación formó parte de la coalición de gobierno con la centenaria Unión Cívica Radical (UCR) durante la presidencia de Fernando De La Rúa entre 1999 y 2001. 

Sin embargo, y por primera vez en la historia democrática argentina una tercera fuerza, Propuesta Republicana-PRO en el marco de la alianza electoral CAMBIEMOS, ha accedido a la conducción política del estado a través de elecciones libres, competitivas y transparentes a nivel nacional en los comicios recientes.

La “cuarta regla” se vio confirmada con las renuncias anticipadas de Raúl Alfonsín en 1989 y Fernando De La Rúa en el año 2001, aunque podríamos destacar como excepción la renuncia tras una semana de gestión de Adolfo Rodríguez Saá en diciembre de 2001, y el acortamiento del mandato presidencial de Eduardo Duhalde, designado para culminar el de Fernando De La Rúa por la asamblea legislativa, producto de la grave crisis social del año 2002. 

Cualquier conjetura respecto a la posibilidad de culminar un mandato como aquella establecida en la regla 4 será corroborada o falsada a partir de la propia experiencia del futuro gobierno de Mauricio Macri a partir del 10 de diciembre próximo. Cabe destacar que el último gobierno de origen no peronista que finalizó su mandato fue el de Marcelo Torcuato de Alvear en 1928 (por cierto 17 años antes de la irrupción del peronismo en la vida política argentina).5

Finalmente en lo que respecta a la “última regla”, solo Eduardo Duhalde, quien gobernó la provincia de Buenos Aires entre 1991 y 1999, ha tenido experiencia previa en el ámbito comunal habiendo sido intendente del municipio de Lomas de Zamora entre 1983 y 1987. Alejandro Armendáriz (1983-1987) había sido concejal en el municipio de Saladillo en dos oportunidades en 1954 y 1963-65; Antonio Cafiero (1987-1991), dirigente de larga trayectoria en el peronismo, nunca había ocupado cargos a nivel comunal, Carlos Ruckauf (1999-2001), hasta su elección como gobernador, había desarrollado su carrera política en la ciudad de Buenos Aires, Felipe Sola (2001-2007) no ha tenido experiencia en el ámbito comunal como tampoco su sucesor Daniel Scioli (2007-2015) ni la gobernadora electa y vicejefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires María Eugenia Vidal.

Ampliando esta cuestión podríamos recordar entre otros infructuosos intentos, aquellos de Herminio Iglesias en 1983, ex intendente del municipio de Avellaneda-provincia de Buenos Aires y los más recientes de Aníbal Fernández, ex intendente del municipio de Quilmes entre 1995 y 1999, y Jaime Linares, ex intendente de la ciudad de Bahía Blanca desde 1991 a 2003 durante tres períodos,6 encontrándose ambas localidades en la provincia de Buenos Aires. 

Hemos esbozado aquí algunas reglas con sus respectivas excepciones que las confirman; un desafío pendiente a encarar en un futuro no muy lejano es analizarlas a la luz de la experiencia sub nacional.


Referencias 

1 Leiras S (2012), “Presentación” en S. Leiras (Comp.), Democracia y estado de excepción: Argentina 1983-2012, Buenos Aires: Editorial Prometeo.

2 Estas reglas has sido desarrolladas en Leiras S (2015): “¿Leyes o reglas? La política argentina en democracia, Sur1810 Noticias, 12 de junio, Bogotá. y Leiras S. (2015): “El que nace para pito (casi) nunca llega a corneta”, Sur1810 Noticias, 27 de Octubre, Bogotá. www.Sur1810.com

3 Abos, Á (2011), “Scioli y la maldición bonaerense”, Diario La Nación, 8 de Febrero de 2011, Buenos Aires.

4 Leiras S (2015): “Examinando (una vez más) las reglas de la democracia argentina”, Sur1810 Noticias, 23 de noviembre, Bogotá.www.Sur1810.com

5 Idem.

6 Sitio Senador Jaime Linares http://www.jaimelinares.com.ar/bio/

About Author(s)

Santiago César Leiras
Bachelor in Political Science in the University of Buenos Aires-Argentina. PhD in Latin American Studies in the Ortega y Gasset Institute (Madrid, Spain). Professor at the University of Buenos Aires, Argentina. Director of the project "Changes and continuities during the years of the kirchnerismo" for the 2014-2016 period. Fan of San Lorenzo soccer team. Tasting wines is my other passion.