Guatemala: Un ex Presidente Remueve el Ambiente Electoral

October 10, 2016

Todavía no hay nada claro. Aunque el ex presidente de Guatemala Alfonso Portillo (2000- 2004) ya adelantó que no apoyará a ningún partido político en las próximas elecciones generales del país, dejó entrever que buscará formar un frente para reformar el Estado. La pregunta es: ¿El ex funcionario participará con esta propuesta en el proceso electoral que está por iniciar o esperará darle batalla al nuevo gobierno?

No es la primera vez que se habla en Guatemala de reformas a la Constitución. Esa propuesta la han hecho distintos grupos y hasta el mismo Presidente de la República, Otto Pérez Molina habló del tema. Sin embargo, no han encontrado el eco esperado, ni en el Congreso de la República, ni en la población. Pero el escenario ahora es diferente, quien habla de reformas al sistema es el ex presidente más popular desde que comenzó la era democrática. Alfonso Portillo, el mismo que ganó la Presidencia de Guatemala en el año 2000, a pesar de que llevaba en su historial la muerte de dos personas en Chilpancingo, México. Según él, en defensa propia.

Portillo regresó a Guatemala el 25 de febrero pasado (luego de cumplir una condena en Estados Unidos por conspiración para el lavado de dinero), justo un par de meses antes que el Tribunal Supremo Electoral dé el banderazo de salida a las elecciones el próximo 2 de mayo y en medio de la efervescencia de los partidos políticos para elegir sus últimas cartas. La mayoría de los líderes políticos dicen que las puertas de sus partidos están abiertas para Portillo si él quiere acercarse. Algunos no consideran la mínima posibilidad de decir “no”, lo que sería lo lógico, dado los antecedentes de corrupción durante el gobierno de Portillo. Todos saben que el ex funcionario tiene un caudal de votos muy importante.

El regreso de Portillo fue apoteósico, como ya algunos medios lo anunciaban. Días antes el monopolio de la televisión abierta y sus radios transmitían entrevistas de Portillo. Como antesala a su llegada, en algunas carreteras del país se instalaron vallas con mensajes de bienvenida. La noche de su arribo al Aeropuerto Internacional La Aurora, el ex funcionario entraba por la puerta grande, ofrecía una conferencia de prensa ante un centenar de periodistas y varios cientos de personas esperando a su salida. Una hora duró su discurso, el cual fue transmitido en vivo por todos los canales de televisión y radio, recordando las cadenas nacionales que los gobiernos de turno han hecho en momentos de emergencias. Desde que tomó el micrófono, el ex gobernante hizo gala de su carisma y su discurso coloquial, con unos toques de racionalidad. No cabía duda, corrupto o no, los guatemaltecos tenían ansias de escuchar a un orador nato, algo que hace falta en las candidaturas que se vislumbran.

¿Cómo se puede explicar la popularidad del ex presidente, si se toma en cuenta que al dejar el cargo  tenía una baja popularidad y era considerado la administración más corrupta de los últimos tiempos? Resulta que en Guatemala la gente está tan desmotivada con los últimos gobiernos, que la ética ya no es algo que les preocupa si hay que priorizar la seguridad y la economía. El ciudadano de a pie compara los precios de la canasta básica de hoy con los precios durante el gobierno de Portillo; compara salarios, compara inseguridad y compara corrupción. Estas últimas dos continúan a gran escala.

Durante su gobierno, Portillo hizo muchas cosas para sostener los precios de la canasta básica. Por ejemplo, dejó ingresar pollos desde Estados Unidos, importó azúcar desde Cuba, permitió el ingreso de cemento desde México para golpear al monopolio y una serie de medidas que lo enfrentaron al sector más poderoso del país, el Comité Coordinador de Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras (CACIF). Algunos empresarios cedieron bajando sus precios, pero la enemistad ya estaba echada. Durante los juicios en Guatemala, señalaba que las acusaciones de corrupción venían de sus adversarios políticos, entre ellos, algunos empresarios.

Cuando el gobierno de Estados Unidos lo extraditó, hubo poco ruido. Muchos pensaron que Portillo ya había pasado a ser parte de la historia, pero el mandatario se declaró culpable en un juzgado de Nueva York de haber recibido dinero del gobierno de Taiwán. Con ello logró que su pena fuera reducida a 70 meses de cárcel, de los cuales solo cumplió 22 en Estados Unidos ya que se tomó en cuenta el tiempo que estuvo en prisión preventiva en Guatemala, por otro caso de corrupción en el Estado, del cual fue absuelto.

Ahora Portillo regresó del mismo infierno a la gloria, con un tono pacífico y conciliador, dispuesto a hablar con todos los sectores, incluido el sector empresarial, reconociendo que fue un error pelearse con ellos. También ha mostrado que su objetivo es  buscar el bienestar de los sectores más populares (pobres, indígenas, campesinos) esos mismos que son quienes le apoyan.

¿Pero qué frente puede liderar Portillo? ¿Una reforma a la Constitución? ¿Reformas a la Ley Electoral? ¿Propuestas de leyes que ayuden a que los ingresos del Estado sean más equitativos para la población, por ejemplo, con más regalías de las mineras? Lo cierto es que tarde o temprano deberán hacerse cambios profundos en el sistema o de lo contrario vamos al abismo, pero falta liderazgo para mover a los diferentes sectores de la población a buscar soluciones profundas. Aunque en Guatemala nada está escrito, lo cual quiere decir que si bien una reforma al Estado podría verse lejos, si Portillo se lo propone podría llevar a un punto más cercano esta propuesta.

Mientras Portillo se decide, los partidos políticos no logran levantar las expectativas de la población, tan cansada de la inseguridad y la corrupción. Aunque Portillo tampoco es la salvación.

About Author(s)

Conié Reynoso
Conié Reynoso is a journalist from Guatemala. She has covered topics related to politics and justice in her home country and has worked with the Pan American Health Organization. She studied communication sciences at the University of San Carlos and did a master in communication and policy at Panamericana University in Guatemala. She is also founder and member of Biciudad, an organization that promotes the use of bicycles and road safety laws in Guatemala.