La PRI-vatización de la Soberanía: Reforma Energética en México

October 13, 2016

 

"Gobierno o individuo que entrega los recursos naturales a empresas extranjeras, traiciona a la patria." Lázaro Cárdenas, Presidente de México (1934-1940)

La reforma energética en México, llevada adelante por el Presidente Enrique Peña Nieto (2012-), del  Partido Revolucionario Institucional (PRI), permite por primera vez la participación de inversiones extranjeras en la extracción de petróleo, en un giro que contradice los últimos 76 años de historia energética de este país.

El 18 de marzo de 1938, mediante un decreto presidencial, Lázaro Cárdenas expropió todos los bienes de las compañías petroleras que actuaban en México. Para ello se basó en el artículo 27 de la constitución de 1917, el cual distingue la propiedad del suelo de la propiedad del subsuelo. Según dicha carta magna, el dominio del suelo puede ser vendido a privados, mientras que el subsuelo es dominio directo, inalienable e imprescriptible de la nación. Pocos meses después de la expropiación, el Presidente Cárdenas creaba, mediante otro decreto, la compañía de Petróleos Mexicanos (Pemex).

En ese entonces la medida fue altamente resistida por los países de las compañías afectadas: Estados Unidos, Inglaterra, y Holanda. El gobierno de Cárdenas se vio presionado por boicots y extorsiones. Las presiones y las dificultades para llevar adelante una empresa de tamaña dimensión hicieron que a los dos años, Cárdenas agregara una indicación al artículo 27 en el que permitía la participación extranjera en labores de investigación y extracción, aunque el petróleo seguiría estando en manos del pueblo de México. Sin embargo, a fines de la década del 50 esta indicación fue removida y la producción petrolera se integró verticalmente en la estatal Pemex.

La reforma energética implicó una reforma constitucional para poder ser llevada adelante. Peña Nieto encontró la excusa perfecta en que el artículo 27 quedara redactado igual a como había quedado escrito en los tiempos de Cárdenas.

Cambio Radical 

La mayor reserva petrolera, que contiene alrededor del 40 % de las reservas petroleras del país, está ubicada al norte de las provincias de Puebla y Veracruz. La joya de la abuela se llama Chicontepec. La Secretaría de Energía de México ofrecerá el año próximo 169 campos energéticos para la explotación por parte de las empresas extranjeras, de los cuales 90 están en Chicontepec.

La presión europea fue un factor fundamental para llevar adelante esta medida. Europa busca en las reservas mexicanas un alivio a su dependencia del petróleo ruso. La reforma energética estuvo fogueada por los medios de comunicación postulándola como una serie de reformas "progresistas" que "ponen fin a 76 años de monopolio estatal", reduciendo la “corrupción” y el atraso tecnológico.

Aunque la reforma energética es altamente impopular (diversas encuestas hablan de hasta un 60% de desaprobación), fue apoyada por el PRI, el Partido Acción Nacional (PAN), y el Partido Verde Ecologista. Los únicos que se opusieron fueron el Partido de la Revolución Democrática (PRD) y el Partido del Trabajo (PT). La bancada del PRD ha llamado a movilizaciones contra la reforma y plantea derogarla a través de una posible consulta popular a realizarse en junio de 2015.

La reforma es bastante compleja, pero cálculos recientes indican que Pemex se quedaría nada más que con el 31% de las áreas a explorar en México, mientras que la iniciativa privada tendrá el 69% restante. De cumplirse estas expectativas, se concretará un triste retroceso respecto a las casi ocho décadas de soberanía sobre los recursos naturales.

 
 

 

About Author(s)

Matías Oberlin
Estudiante de historia de la Universidad de Buenos Aires. Actualmente se encuentra en México terminando sus estudios de grado. Adscrito a las cátedras de Problemas Latinoamericanos Contemporáneos e Historia de América III de la licenciatura en Historia de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires.