Nicolás Guillén, el “Poeta Nacional” de Cuba

October 11, 2016

Al morir en 1989 en La Habana, a la edad de 87 años, Nicolás Guillén ya era considerado como el poeta nacional.1 A este hombre se le conocía como el “poeta del son”, que es el tradicional ritmo y baile de Cuba. En el curso de su vida, Guillén reivindicó las percepciones de raza, no solamente en Cuba.2 Guillén, en sus obras y en su vida, desempeñó un rol importante en Cuba bajo el liderazgo de Fidel Castro luego de que la revolución cubana triunfara en 1959.

La poesía negrista o negra, a la cual Guillén contribuyó significativamente, existía hace varios siglos, desde que los primeros hispano-arábigos alrededor del siglo XI hicieron referencia peyorativamente a los negros. La poesía de Guillén desempeñaba un papel bien particular. A través de los siglos, algunos poetas han descrito a los negros de manera positiva, aunque otros escritores se han burlado de ellos.3  En términos generales, el propósito fundamental de la poesía afroantillana es “redescubrir al negro dentro de su circunstancia americana”.3  La rama de este canon temático que desarrolló Guillén se enfocaba en destacar el orgullo de su sangre mulata.  Particularmente notable es el hecho de que Guillén trató de dignificar y rehabilitar la figura del negro “desde dentro”  de la cultura afroantillana y cubana. Este enfoque le dio un sello a su carrera, marcada por poesía sensual y conmovedora.

 

Empujado no sólo por un deseo de agregar al movimiento de la llamada etapa negrista de esa poesía antillana, sino por una fuerte necesidad de expresar la robusta presencia de la población negra, Guillén desarrolló su propio estilo de expresión. En sus primeras obras él proyectaba muchas de sus propias creencias, problemas y valores. Esos elementos se juntaron para dar origen a una poesía rítmica y musicalmente mestiza que contaba el relato de la transculturación y sincretismo del afroantillano que empezó con los “Motivos de son”.4  En varias obras, Guillén se refiere a su orgullosa sangre mulata, dominante en Cuba.  En su poema “Balada de los dos abuelos”, alude directamente a sus raíces raciales, una mezcla de blancos y negros:

 

        Lengua con punta de hueso

                    tambor de cuero y madera

        mi abuelo negro.

                    Gorguera en el cuello ancho

        gris armadura y guerrera;

                    mi abuelo blanco.

 

En su poema “La canción del bongó”, que personifica al instrumento musical, convirtiéndolo en hablante lírico para que describa el ritmo y la sonoridad de la vibrante cultura antillana, Guillén se acerca más al concepto del sincretismo cultural (más allá del constructo de raza).  Dice que el baile y los ritmos de la escena “convoca al negro y al blanco / que bailan el mismo son” y aun inventa los términos caseros de “cueripardos” y “almiprietos” para referirse tanto a los cubanos de piel morena como a los españoles católicos blancos. Guillén nos recuerda de su propósito por el simbolismo fuerte cuando afirma que esos tipos de cubanos son “más de sangre que de sol, / “pues quien por fuera no es noche,/ por dentro ya oscureció”. En el caso del bongó, Guillén nos pinta un retrato de una escena en la cual ese instrumento y el baile hacen que todas las personas, a pesar de sus diferencias, se junten para convertirse en un solo pueblo con una pasión y alma compartida.

 

A través de su vida y diversas obras, mientras buscaba la igualdad social de los negros y se empeñaba en lograr la unificación y convivencia en armonía que abarcara la raza entera del afroamericano en toda América, Guillén nunca dejó de tratar de revigorizar y valorar su cultura cubana, la cual, junto con la cultura global del afroamericano, había sido marginada por el mundo anglo hace mucho.3  En varias de sus obras, como “Sigue…”, “Búcate plata” y “Hay que tené boluntá”, él emplea el dialecto coloquial y la jerga caribeña para aumentar y fortalecer el relato de desesperación y resistencia increíble de su pueblo humilde a pesar de todas dificultades a las que se enfrentaron.  Sobre todo, por estas obras, él quería que todo el mundo supiera de la dignidad de su pueblo.  Más allá de eso y sin preocupaciones por cualquier sistema gubernamental o líder, también anhelaba que fuera un día en el que no existiera el racismo. Por eso, más que cualquier otra razón, Guillén hasta hoy es conocido como el “poeta nacional”. Y merece ese apodo.

 

Aunque Guillén sin duda simpatizaba y se llevaba bien con Fidel Castro y los altos personeros del régimen comunista, las prioridades del poeta siempre fueron crear conciencia sobre destacados asuntos sociales y culturales en Cuba.  Hecho de civismo y solidaridad, el lenguaje y la energía sensual de Guillén por siempre seguirán inspirando en Cuba, no importa el sistema de gobierno imperante o las condiciones económicas o sociopolíticas en la isla.5  Por su dominio de la pluma y el papel, más su voluntad y pasión, Guillén, orgullosamente un producto de origen africano y español, ha creado un ambiente y espíritu en Cuba “que no es negro ni blanco”, y “hasta ese punto escapa a los prejuicios de la ‘raza’”.5  A pesar de las condiciones actuales en Cuba y el Caribe en general, Nicolás Guillén por siempre merecerá llamarse el poeta nacional.  Sea como sea el futuro en la isla, Cuba por siempre le deberá mucho al gran Guillén por su brillantez y, sobre todo, por la creación del color “cubano”, un color metafórico que se distingue por un sincretismo bonito de varios tonos de piel y ascendencias que ha llegado a definir al país.

 


Referencias:

  1. Associated Press. "Nicholas Guillen, 87, National Poet of Cuba". New York Times, Archives. 18 de jul de 1989. Disponible en: http://www.nytimes.com/1989/07/18/obituaries/nicolas-guillen-87-national...
  2. Branche, Jerome. Dictado de la clase: Spanish 1404 (Afro-Hispanic Writers). University of Pittsburgh. 1, 3, & 6 de oct de 2014.
  3. Velázquez, Nilsa. La poesía negrista de Guillén. Página web. Accedida: 9 de oct. Disponible en: http://ponce.inter.edu/cai/surisla/vol2/humani/poesia.htm
  4. Augier, Ángel. "Nicolás Guillén: esquema de la evolución estético-ideológica de su poesía". Instituto Internacional de Literatura Iberoamericana, Universidad de Pittsburgh. "Lo que teníamos que tener: raza y revolución en Nicolás Guillén". Serie Antonio Cornejo Polar, 2003. Editado por: Jerome Branche.
  5. Depestre, René. “Palabra de noche sobre Nicolás Guillén”. Instituto Internacional de Literatura Iberoamericana, Universidad de Pittsburgh. “Lo que teníamos que tener: raza y revolución en Nicolás Guillén.” Serie Antonio Cornejo Polar, 2003. Editado por: Jerome Branche.

About Author(s)

Kevin Kerr
Kevin Kerr is a senior undergraduate student at the University of Pittsburgh currently pursuing a Bachelor's degree in Spanish with a related minor in Portuguese as well as a second minor in Linguistics while also obtaining a Certificate in Latin American Studies from CLAS. After taking some time to travel and work throughout the world, specifically Latin America, post-graduation, he has aspirations of working and studying in the International Business/Economics or Public Health fields.